Abrí este blog en octubre de 2005 porque "todo el mundo" tenía y porque encontré que era una buena forma de comunicarse y expresarse. Muchos amigos tenían sus propias bitácoras y también empecé a seguir a personas que no conocía personalmente, pero que tenían un punto de vista llamativo y novedoso. Durante los primeros dos años de este blog, mi frecuencia de posteo era 8,5 veces por mes: dos veces por semana promedio. Pero en estos dos últimos años, este promedio se ha visto disminuido a la mitad. Y también los blogs que seguía han desaparecido. ¿Qué pasó entre medio? Me atrevería a decir que la llegada de Facebook y
Twitter (más bien su masificación) ha mermado la lectura y escritura de los blogs. Y también está Tumblr, una nueva plataforma que ya están usando los más adelantados en esto de la web. Yo también estoy en Twitter y, cómo no, en Facebook, pero no pienso dejar de escribir en mi blog.
¿Por qué sigo con esto?Porque me gusta tener mi espacio de reflexión, opinión, desahogo, información, comunicación. Me gusta poder dedicarle unas letras a las personas que
nos dejan, a mi vida cotidiana, a lo que me
gusta o me disgusta, a las cosas importantes que pasan en
mi vida y a las no tanto. Si me leen o no, si me comentan o no, no es relevante a la hora de decidir abrir esta ventana y empezar a juntar las letras. No estoy menospreciando sus visitas o lecturas, para nada. Me encanta que me visiten y que compartan sus opiniones conmigo, pero no dejaré de escribir si no recibo feedback. Dejaré de escribir el día que me muera, espero.
De los blogs que seguía cuando abrí este espacio, no queda ninguno.
Espero que no pase lo mismo conmigo.
Y, como dice Cerati: Gracias por venir.