jueves, marzo 06, 2008

Pokemona

"Nooooo, usted es pelolais", "Ni tanto, ¿no ves que tiene las puntas medio onduladas?". Estoy afuera de los canales de TV, rodeada de adolescentes que se autodenominan pokemones. "Yo ya no soy pokemona, soy fashion", dice una de ellas, que sólo tiene 14 años. Ahí estoy, con no más de diez chicos que se demoran más de una hora en estar listos para salir. Con los pelos planchados, los ojos pintados (ellos y ellas) y mucha laca en el pelo se sienten bien. Uno incluso tiene la forma del sol en su pelo. Otro, no se separa de sus lentes oscuros. Y todos andan con cámaras de foto.
Les pregunto si les molesta aparecer a cada rato en la tele o en diarios como Las Últimas Noticias. Me responden que no, que lo único que les carga es que los estigmaticen como "poncios" (poncear es dar besos en la boca a más de una persona en una reunión social). Y que digan que son especiales. "Lo mejor de ser pokemón", me dice la chica fashion (que sólo se diferencia de las pokemonas en que no tiene piercing en la cara ni el pelo encima del ojo), "es que se conoce mucha gente".
Y es verdad: los chicos que están conmigo no andaban juntos en el mismo grupo, se conocieron ahí, afuera de Chilevisión en una visita frustrada al programa "El diario de Eva". Y pasan diez minutos y ya están intercambiando fotos y el MSN. "¿Tienen muchos amigos o son sólo conocidos?". "Conocidos", responde uno, después de pensarlo un rato.
Todos posan para la cámara. Y tienen su forma de posar. Una con la mano en la chasquilla, mirando de lado, otro en cuclillas, todos serios, con sus movimientos estudiados. Y no se quedan tranquilos hasta que anoto sus casillas de correo para enviarles las fotos. Porque quieren subirlas a su fotolog, como sé que subieron las que nos tomamos después de la entrevista.
Me cayeron bien los pokemones. Porque los sentí tan niños, tan cándidos, y a la vez tan necesitados de cariño, de su espacio, de sentirse escuchados. Y sé que son una moda, que llegará el día en el que ni Eva, ni LUN, ni nadie se acordará de esta "tribu urbana". Ellos crecerán, tendrán que dejar de pararse el pelo, sacarse el delineador de los ojos (ellos) y andar por la vida "normal". Pueden ser catalogados como superficiales, pero ¿qué contenido les da la sociedad para que sean más "profundos"? ¿No son una generación generada (valga la redundancia) por la sociedad actual, un reflejo de lo que somos como chilenos?
"¿Cómo sus papás los dejan salir así a la calle?", me preguntaba antes de conocerlos. La respuesta: No tienen cómo no dejarlos, si no están nunca con ellos. Además, no tiene nada de malo tener una apariencia distinta, lo que importa es lo que va adentro. Tanto nos cuesta entender eso, que tuvo que aparecer una generación que nos resfriegue eso en la cara. Aunque algunas veces, esa apariencia refleja la carencia que tienen en su interior. Es un grito de auxilio.
Insisto: me cayeron bien los pokemones. Porque por fin apareció un nuevo espejo de la sociedad. Así lo veo. Así lo siento.

1 comentario:

  1. Uff...
    Es gran tema ese... (aunque suene raro incluso para mi).
    Yo alcancé a salir del colegio justo antes que esto se masificara, cuando aún estaba en 3ro medio ya habían pokemones, pero era una derivación "de dudosa" reputación de otra derivación llamada "Emos" (que venían a su vez, de los "Hardcore")...
    Buu... que lata leer todo eso, pero básicamente lo que quiero decir es que mi opinión está influenciada por la cercanía que tuve con aquello.

    No creo mucho en el conductismo. En verdad no creo para nada en el conductismo. Por lo que tampoco creo, de la misma manera, que estos niños sean como son por una causa que puede ser generalizada (padres ausentes, por ej)

    Sin sonar contradictorio, creo que la causa de esto es la necesidad culturalmente establecida de llegar a una adolescencia en donde se obliga a encasillarse en algo. Cuando uno es adolescente normalmente basa su identidad en la distinción de los demas, y por otro lado, en la representación con otros en que están en la misma volá que uno.
    Recuerdo: nerd, punk, comunista, alternativo, intelectual, etc.
    No creo que se deba a sus padres.. es un proceso adolescente de la cultura pop, que se ve influenciada o retroalimentada (o ambos, o bisceversa) por los medios de comunicación, que terminan por darles legitimidad como "tribu", terminan por identificarlos como "distintos". Hace que tengan una "conciencia" de grupo.
    En cada generación estos patrones parecen repetirse de distinta forma... la publicidad y los líderes style, hacen que emerga todo esto, que antes pertenecía a un sector que se autodenominaba "alternativos"... Parte de eso se lo debemos a los coolhunters...

    Me alargue un poquito, parece. Espero no haber dado la lata.

    Saludos!

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"Puedo no estar de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo" (versión libre de la frase de Voltaire)