martes, octubre 23, 2007

(Remember the days) Of the old school yard

En esa dirección quedaba mi colegio, pese a que egresé en Isabel La Católica. En Pedro de Valdivia 641 estuve de prekinder a segundo medio, hasta que todos debimos trasladarnos. En ese edificio ubicado entre Carlos Antúnez y Galvarino Gallardo conocí a mis mejores amigas, fui a mi primera fiesta, aprendí a querer a mi prójimo y tomé las herramientas que han hecho ser la mujer que soy hoy. En esos patios recibía pelotazos casi todos los recreos y pasé por todos los deportes, sin dar en el clavo. Gracias a la biblioteca de mi colegio -y a una hepatitis- conocí Las Crónicas de Narnia, creció mi gusto por la lectura y tomé mi primer taller literario. Fue rumbo a esas paredes cuando mi papá me explicó por qué caía la Unión Soviética o cuando me enseñó que 4x5 era "redondito el veinte". Frente a esa reja nos juntábamos con los chiquillos del ELE y mis compañeras empezaban sus primeros pololeos.
Actualmente paso todos los días frente a ese edificio. Y pese a que son otras las letras que dan la bienvenida, sigue siendo mi colegio. El edificio amarillo con morado que veo todos los días donde tomo la micro no lo es, porque no tiene ninguna vivencia más que haber recibido la cruz en mi graduación. Por eso con mis amigas, a punto de graduarnos, partimos a Pedro de Valdivia y nos tomamos fotos como la que encabeza este post. Son los recuerdos los que le dan importancia a los lugares.

8 comentarios:

  1. Que lindo post...yo viví hasta julio en Carlos Antúnez, casi llegando a pedro de valdivia...muy bonito lugar por ahi...

    Increíble como los lugares te dan recuerdos y esos no se olvidan más.

    Cariños

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  2. Que linda la historia. Se me vinieron tantos recuerdos a la memoria...SSCC de Concepción...
    Que entretenido lo del taller liteario!!!
    salu2
    :)

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  3. Mi Valix...
    Cierto, tantos recuerdos y un poco de amnesia autoimpuesta...

    Gracias por ser mi conciencia e inconciencia de esos años...

    Te quiero...

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  4. la misma puerta del pasado, no será nunca la misma puerta para el presente... sólo para nosotros, los que vivimos cada experiencia, c/u de nostrso que le da valor a ciertas cosas.

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  5. No se si será porque me cambié tantas veces de casa, pero pocas veces creo un lazo tan fuerte con los lugares. Más bien son las personas las que me atan. La otra vez fui al colegio y le comenté a la Madame lo acogida que me sentía en ese lugar aunque hubiera pasado tan poco tiempo en él. Ella me dijo que era el espíritu y que si fuera a la casa de las Teresianas en España o cualquier otra parte sentiría lo mismo. Yo le creo.

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  6. Qué linda, Valeria, me encantaron tus fotos.
    Del colegio guardo recuerdos buenos puntuales. No es que haya sido todo malo, para nada, pero me ha tocado mucho más fuerte la etapa universitaria.

    Un abrazo.

    PD: ¿ya cuánto falta para tu gran día gran? (boda)

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  7. mmm de flor y candela su blog. Tambien por acá periodista...más bien cronista de vidas incompletas. De tarea para la casa con sufrimiento ajeno. De ciertas horas perdidas. De la Plaza Ñuñoa siempre. Vecino de Manuel de Salas y G. Washington. Una vez. Quizás dos. Pero siempre amando el aire. Y las poderosas letras de tu blog.

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  8. Oh, que recuerdos más lejanos.
    Saludos...
    suerte

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"Puedo no estar de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo" (versión libre de la frase de Voltaire)