
Este año fue un verdadero remolino, que pasó por mi vida dejando todo fuera de su lugar. Logré ordenar algunas cosas, pero hubo varias que se me quedaron en el tintero. Incluso mi pieza está patas para arriba. Hubo muchos cambios estructurales y durante el 2006 mi misión será ordenarlos.
Principalmente, todo tiene que ver con el tiempo. Tener que trabajar los domingos y festivos es un verdadero atentado contra la vida familiar. Si a eso se le suma que mi hermana se fue a vivir sola, que mi papá tiene su familia y que ya no tenemos a mi tata (14.02.05) para ordenarnos como grupo... todo se hace más difícil. Pero se puede arreglar.
También relacionado con el tiempo está que tengo que hacer cosas que me desarrollen profesionalmente aparte de mi trabajo diario. Hay una veta en mí que está durmiendo bajo mi escritorio y que debo hacer despertar este año que comienza. No cerrarme puertas, no dejarme estar en una situación laboral estable, pero que me hace sentir estancada. Buscar, abrir los ojos y ser lo que siempre he querido ser... de a poco.
Recuperar la vida de amigos, de juntarnos hasta las tantas, de hablar por teléfono, no quedarme en el messenger ni en los blog. Salir fuera de Santiago, hacer asaditos, darnos el tiempo para pasarlo bien. Recuperarnos.
Me gusta aprovechar las oportunidades que nos da el tiempo. Optimizarlo. No dejar que los segundos pasen y sentir que los estoy desperdiciando.
Ése es mi proyecto. Ése es mi sueño.
Veremos qué pasa el 2006. Feliz Año a Todos Ustedes.
p.d.: ¡pasé las mil visitas!