miércoles, octubre 31, 2007

365 + 365 = 2 años

¡Estamos de fiesta! Ayer este blog cumplió DOS AÑOS DE EXISTENCIA (aplausos)... pero como he andado con la cabeza en cualquier lado se me olvidó hacer un post conmemorativo al respecto. Por eso, quiero aprovechar la ocasión para agradecer a todos los que pasan por acá a leer lo que me da por escribir... especialmente le dejo un especial saludo a los tímidos o tímidas que pasan y sólo leen sin comentar... a los que llegan por google y se quedan copuchando... a los que llegan de rebote y cierran la ventana espantados... a los que siempre tienen algo que decir.
Nunca pensé mantener este espacio durante todo este tiempo y sobre todo tener lectores tan buena onda como ustedes... en serio. Ver comentarios nuevos que me invitan a visitar otros espacios me llenan de alegría y leer a los conocidos aún más.

GRACIAS!!

domingo, octubre 28, 2007

Letras, acordes y melodías

Cuando me preguntan cuál es mi hobbie yo siempre digo: "Leer, escribir y la música". Las letras, palabras y hojas; acordes, melodías y canciones siempre me han acompañado desde que tengo uso de razón. De hecho, en este mismo momento estoy conjugando las letras con la música, al escribir este post con Fito Páez de fondo. Mi gusto por los libros fue adquirido a corta edad, pero se mantiene hasta el día de hoy. Leí a José Luis Rosasco por el colegio, las novelas adolescentes pelolais de Enid Blyton, la colección casi completa de El Barco de Vapor y Gran Angular, Mujercitas, Hombrecitos, Peter Pan, todos los Papelucho y Palomita Blanca. En enseñanza media descubrí los cuentos de Cortázar, la poesía de Benedetti, el creacionismo de Huidobro, el realismo mágico de García Márquez, el existencialismo de Kafka y Sartre, la narrativa "chatarra" de Fuguet, la simplicidad de Isabel Allende. En la universidad conocí más a Neruda y Gabriela Mistral, le di su lugar como periodista a "Gabo", me relajé con Harry Potter y no pude con Tolkien. Punto aparte merece mi favoritismo por Las Crónicas de Narnia, el cual ya está rayando en la obsesión.
Y así como múltiples autores han ido llenando mi archivo literario -no así mi biblioteca-, también tengo espacio para compositores e intérpretes. De niña he estado ligada a la música clásica (gracias a mis papás y a mi tata Adolfo): sé reconocer una pieza de Bach de una de Mozart y diferentes arias de ópera, he ido unas cuantas veces al Municipal y se me erizan los pelos con las sinfonías de Beethoven o el Mesías de Haendel. Fui creciendo con las canciones de Mazapán y en los ochenta escuché a Silvio, Víctor Heredia, Illapu, Pablo Milanés y Quilapayún. Más grande me enamoré de Los Beatles, me encontré con Los Tres, Mecano, Miguel Bosé, Los Prisioneros, Presuntos Implicados. Tengo placeres culpables como Paloma San Basilio, Locomía y Juan Antonio Labra, hace un tiempo escuché mejor a Perales y descubrí que Serrat no me gusta.
Así ha sido mi fin de semana: de libros y música. El viernes compré entradas para ir a ver La Flauta Mágica de Mozart (mi ópera favorita) al Municipal y ayer sábado recorrí la Feria del Libro y me compré algunos títulos que me estaban faltando (sólo me falta un libro de la colección de tapas duras de Narnia, pero descubrí una nueva versión que TENGO que tener). Y hoy veo en las noticias que Andrés Calamaro (a quien he comenzado a escuchar hace poco) viene a Chile en diciembre.
¿Cuáles son sus hobbies?

viernes, octubre 26, 2007

Elecciones = decisiones = opciones

  • Ponerme esas sandalias el martes para ir al Cementerio General.
  • Entrar por Recoleta y no por La Paz para ir a ver a mis abuelos.
  • Caminar por O'Higgins y no por Valdivieso y toparme con la tumba de Gladys Marín.
  • Ir a la inauguración de Huellas tras la caída de la URSS (gran muestra fotográfica del Proyecto Cáucaso hasta el 5 de noviembre en el Centro de Extensión de la UC -Alameda 390-).
  • Comer todo el chocolate que pude.
  • Ir al supermercado y comprar esa caja de Wellaton número 73.
  • Echarme el contenido de esa caja en la cabeza por 30 minutos y sorprenderme con el resultado.
  • Llamar a la U de Chile antes que a la Católica y reencontrarme con mi profe de Gramática de Periodismo (del que fui ayudante dos semestres), del que no tenía noticias desde hace más o menos 3 años.
  • Confiar en San Expedito -le debo una visita-.
  • No pescar los comentarios anónimos en el blog y seguir permitiendo que cualquier persona se manifieste libremente (NO moderaré los comentarios ni restringiré a los anónimos. Si algún comentario me ofende más de lo necesario, sólo apretaré SUPRIMIR).
  • Haber conocido al dueño de El Mundo sigue Ahí sin ser tan corta de genio.
  • Escribir este post aunque me queden un poco más de cinco horas para dormir.

martes, octubre 23, 2007

(Remember the days) Of the old school yard

En esa dirección quedaba mi colegio, pese a que egresé en Isabel La Católica. En Pedro de Valdivia 641 estuve de prekinder a segundo medio, hasta que todos debimos trasladarnos. En ese edificio ubicado entre Carlos Antúnez y Galvarino Gallardo conocí a mis mejores amigas, fui a mi primera fiesta, aprendí a querer a mi prójimo y tomé las herramientas que han hecho ser la mujer que soy hoy. En esos patios recibía pelotazos casi todos los recreos y pasé por todos los deportes, sin dar en el clavo. Gracias a la biblioteca de mi colegio -y a una hepatitis- conocí Las Crónicas de Narnia, creció mi gusto por la lectura y tomé mi primer taller literario. Fue rumbo a esas paredes cuando mi papá me explicó por qué caía la Unión Soviética o cuando me enseñó que 4x5 era "redondito el veinte". Frente a esa reja nos juntábamos con los chiquillos del ELE y mis compañeras empezaban sus primeros pololeos.
Actualmente paso todos los días frente a ese edificio. Y pese a que son otras las letras que dan la bienvenida, sigue siendo mi colegio. El edificio amarillo con morado que veo todos los días donde tomo la micro no lo es, porque no tiene ninguna vivencia más que haber recibido la cruz en mi graduación. Por eso con mis amigas, a punto de graduarnos, partimos a Pedro de Valdivia y nos tomamos fotos como la que encabeza este post. Son los recuerdos los que le dan importancia a los lugares.

viernes, octubre 19, 2007

Luz en la sombra

Todos tenemos luces y sombras, virtudes y defectos, o fortalezas y debilidades (distintos nombres para la misma cosa). Yo prefiero la primera denominación, pese a que puede sonar más cursi o "cliché". Conocerse a uno mismo significa ver esas luces y esas sombras, reconocerlas y trabajar para iluminar lo que está oscuro. Debo asumir que soy muy estricta conmigo misma, pero así como la lista de mis sombras es inmensa, soy capaz de ver mis luces y las quiero y me gustan y las pongo al servicio de la Vida. También tengo muy claros cuáles son mis puntos débiles y día a día trabajo por mejorarlos, por que se transformen en fortalezas y decir "¡Ja!, te gané!!". Pero entre medio tenemos a luces que pueden ser sombras y viceversa. Y ahí es donde hay que tener cuidado. Porque ser inteligente puede ser una luz, pero puede convertirte en alguien arrogante y en extremo autosuficiente, ¿me entienden?
No sé si se han dado cuenta, pero siempre trato de ser una buena persona. Y la mayor parte de las veces lo logro y me siento satisfecha. Cuando no lo logro y me convierto en alguien sombrío generalmente no me doy cuenta sola, me lo hacen saber, y analizo qué pasó y qué hacer para volver a iluminar/me. Pero en el "punto medio" el trabajo es constante y persistente: es caminar sobre una línea de luz, donde cualquier paso en falso me lanza en la oscuridad, pero es como caer en una red elástica que me lanza de regreso a la línea iluminada (juro que no me estoy fumando nada mientras escribo esto).¿A qué voy? A que pucha que me duele cuando otras personas me resfriegan en la cara que caí en la oscuridad, cuando mi caminar equilibrado es algo que conscientemente hago toda mi vida. Por ejemplo soy súper picota, me cuesta muchísimo perder, y me transformo en otra persona cuando eso pasa... entonces es un trabajo permanente en mí tratar de no serlo. ¿Entienden que sea infinitamente frustrante no picarme y que me digan "ay, qué eres picota" cuando no lo estoy?
El ejemplo es absolutamente burdo, pero refleja claramente a lo que voy. Yo tengo una luz, que mal manejada puede apagarse y convertirse en sombra, pero no quiero que se apague, y me esfuerzo por mantenerla encendida porque me hace feliz ser así. Pero no puedo controlar sus chispazos y caigo en esa oscuridad y me duele mucho que me digan que soy oscura cuando lo único que quiero es ser luz.

¿No les pasa lo mismo? ¿Cómo manejan ustedes sus defectos? ¿Creen que me estoy poniendo muy latera/profunda con mi blog?

pd: Muchas gracias por sus comentarios para Eloísa.
pd2: No olviden leer el párrafo de la semana (a la derecha, en amarillo).