Cuando me preguntan cuál es mi hobbie yo siempre digo: "Leer, escribir y la música". Las letras, palabras y hojas; acordes, melodías y canciones siempre me han acompañado desde que tengo uso de razón. De hecho, en este mismo momento estoy conjugando las letras con la música, al escribir este post con Fito Páez de fondo. Mi gusto por los libros fue adquirido a corta edad, pero se mantiene hasta el día de hoy. Leí a José Luis Rosasco por el colegio, las novelas adolescentes pelolais de Enid Blyton, la colección casi completa de El Barco de Vapor y Gran Angular, Mujercitas, Hombrecitos, Peter Pan, todos los Papelucho y Palomita Blanca. En enseñanza media descubrí los cuentos de Cortázar, la poesía de Benedetti, el creacionismo de Huidobro, el realismo mágico de García Márquez, el existencialismo de Kafka y Sartre, la narrativa "chatarra" de Fuguet, la simplicidad de Isabel Allende. En la universidad conocí más a Neruda y Gabriela Mistral, le di su lugar como periodista a "Gabo", me relajé con Harry Potter y no pude con Tolkien. Punto aparte merece mi favoritismo por Las Crónicas de Narnia, el cual ya está rayando en la obsesión.
Y así como múltiples autores han ido llenando mi archivo literario -no así mi biblioteca-, también tengo espacio para compositores e intérpretes. De niña he estado ligada a la música clásica (gracias a mis papás y a mi tata Adolfo): sé reconocer una pieza de Bach de una de Mozart y diferentes arias de ópera, he ido unas cuantas veces al Municipal y se me erizan los pelos con las sinfonías de Beethoven o el Mesías de Haendel. Fui creciendo con las canciones de Mazapán y en los ochenta escuché a Silvio, Víctor Heredia, Illapu, Pablo Milanés y Quilapayún. Más grande me enamoré de Los Beatles, me encontré con Los Tres, Mecano, Miguel Bosé, Los Prisioneros, Presuntos Implicados. Tengo placeres culpables como Paloma San Basilio, Locomía y Juan Antonio Labra, hace un tiempo escuché mejor a Perales y descubrí que Serrat no me gusta.
Así ha sido mi fin de semana: de libros y música. El viernes compré entradas para ir a ver
La Flauta Mágica de Mozart (mi ópera favorita) al Municipal y ayer sábado recorrí la Feria del Libro y me compré algunos títulos que me estaban faltando (sólo me falta un libro de la colección de tapas duras de Narnia, pero descubrí una nueva versión que TENGO que tener). Y hoy veo en las noticias que
Andrés Calamaro (a quien he comenzado a escuchar hace poco) viene a Chile en diciembre.
¿Cuáles son sus hobbies?