Es importante tener confianza en sí mismo. Una persona que tiene seguridad en sus propias capacidades, que conoce sus debilidades y que anda por la vida con una actitud certera y transparente tiene más posibilidades de salir airoso en las pruebas que pone el destino. Siempre he creído que esa característica que ha ayudado a tener buenas experiencias profesionales y personales y que, gracias a la seguridad que tengo en mí misma, he sido capaz de sortear dificultades y desafíos, y aprender de ello.
Por eso, que venga una persona que ni siquiera conozco a denostar mi desempeño profesional, a analizar mi historia personal (lo que intuye que es mi vida personal) y a realizar juicios personales sobre mí no debiera afectarme. Pero lo hace. Porque a nadie le gusta que la traten de mala profesional, envidiosa y tonta con los demás. Porque nunca se sabe a qué oídos llegarán esas palabras ni qué credibilidad tiene quien las dice.
Todo cae por su propio peso, claro, pero el daño que se puede hacer mientras se rompe la cuerda puede ser muy grande.
Yo estoy segura de lo que soy y también de lo que no soy. Siempre he estado abierta a la crítica y a mejorar mis puntos débiles. Por eso, linda, deja de hablar de lo que no sabes de mí. Y de lo que no sabes de la gente en general. Nadie te ha hecho nada malo. Ni yo, ni ella, ni nadie. Y nosotros estamos empezando a saber mucho de ti. Y podemos hablar también. La diferencia es que lo que podamos decir es todo verdad.
jueves, abril 16, 2009
domingo, abril 05, 2009
El Principito
Hay dos grandes enseñanzas que me deja el libro "El Principito" de A. de Saint-Exupèry:
"Al día siguiente volvió el principito.
-Hubiese sido mejor que volvieses a la misma hora -dijo el zorro-. Si, por ejemplo, vienes a las cuatro de la tarde, desde las tres yo me sentiré feliz. Y a medida que se aproxime la hira, me sentiré más contento. A las cuatro ya comenzaré a agitarme y a inquietarme: ¡conoceré el precio de la felicidad! Pero si llegas a cualquier hora, jamás sabré cuándo preparar el corazón... Los ritos son necesarios."
Y más importante... lo que dice el zorro luego de la manoseada (y a estas alturas cliché) "lo esencial es invisible a los ojos"...
"-El tiempo que pasaste con tu rosa es lo que la hace tan importante".
Da para pensar.
"Al día siguiente volvió el principito.
-Hubiese sido mejor que volvieses a la misma hora -dijo el zorro-. Si, por ejemplo, vienes a las cuatro de la tarde, desde las tres yo me sentiré feliz. Y a medida que se aproxime la hira, me sentiré más contento. A las cuatro ya comenzaré a agitarme y a inquietarme: ¡conoceré el precio de la felicidad! Pero si llegas a cualquier hora, jamás sabré cuándo preparar el corazón... Los ritos son necesarios."
Y más importante... lo que dice el zorro luego de la manoseada (y a estas alturas cliché) "lo esencial es invisible a los ojos"...
"-El tiempo que pasaste con tu rosa es lo que la hace tan importante".
Da para pensar.
miércoles, marzo 18, 2009
Diferencias
Hay que aprender a diferenciar:
- El POR qué del PARA qué.
- La CAUSALIDAD de la CASUALIDAD.
- El POR qué del PARA qué.
- La CAUSALIDAD de la CASUALIDAD.
domingo, marzo 08, 2009
Pasado
Uno de mis últimos post fue "Presente", la canción de Tango Feroz, en la que nos dicen que el momento en que estás es lo único que importa. Claro, porque si no existe el ahora no hay ayer ni hay mañana. Estos días he estado recurriendo mucho al pasado, especialmente en las fotos: como nos compramos una impresora multifuncional y tenía que escanear unos documentos por pega, empecé a escarbar en mis fotos, a ver qué podía digitalizar. Y aparecieron tantos rostros, tantas personas, tantos looks, tantos recuerdos. Y empecé a escanear las fotos y a guardarlas en mis carpetas del PC, algunas las subí a Facebook, otras las tengo en stand by. Miro fotos mías de hace más de 10 años, y me siento tan distinta, se nota que las experiencias se marcan en nuestros rostros, en nuestros cuerpos, en nuestras expresiones.Me gusta compartir el pasado, ver qué piensan los demás de épocas que ya no están, qué les provoca, pero no a todos les gusta recordar. En general, nuestra cultura no es muy buena para mirar hacia atrás, siempre hay que buscar una excusa (el Bicentenario, los 50 años de la tele, los 30 del Golpe, etc.).
Yo también necesito excusas para recordar (de hecho, digo en este post que es por la impresora nueva), más bien me busco excusas para hacerlo. ¿Les pasa lo mismo, queridos lectores?
viernes, febrero 27, 2009
Desde acá
Hace mucho tiempo que no escribía en este blog. Durante este mes y algo han pasado muchas cosas, pero la palabra clave ha sido reencuentro. Tuvimos unas excelentes vacaciones en San Andrés, Colombia, donde nos reencontramos como pareja, lejos de todo: obligaciones, celular, Santiago, trabajo, etcétera. Reencontrarme con la lectura (me devoré el libro "Los Pilares de la Tierra" de Ken Follet y ahora estoy con "El Mundo Sin Fin" -su continuación-), reencontrarme con el placer de estar en casa sin nada que hacer, con el campo de la familia del Cri y con el de mi familia.
Reencontrarme con el lugar donde trabajé hace dos años y con la gente que sigue acá. Ha sido peculiar esta situación, porque es igual, pero a la vez es distinto: estoy en otro cargo, con otras responsabilidades, otro estatus, pero me siento igual. Es como que no me hubiese ido. Algo muy raro.
Y reencontrarme con este blog y con mis lectores, si es que queda alguno.
Y se nos vino marzo.
Aguante!
Reencontrarme con el lugar donde trabajé hace dos años y con la gente que sigue acá. Ha sido peculiar esta situación, porque es igual, pero a la vez es distinto: estoy en otro cargo, con otras responsabilidades, otro estatus, pero me siento igual. Es como que no me hubiese ido. Algo muy raro.
Y reencontrarme con este blog y con mis lectores, si es que queda alguno.
Y se nos vino marzo.
Aguante!
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