Por lo que tengo entendido, las normas (sean jurídicas, sociales o profesionales) son la sistematización de las costumbres de las personas, son lógicas, se establecieron por algo. Si hay alguna norma que no responde a la realidad de la sociedad no debería existir. Así de simple, así de sencillo.
Sé que mi estricto apego a las normas raya en lo patológico. A continuación, algunas situaciones ridículas en las que me convierto en un ser medio freak:
- No cruzo con luz roja aunque esté más desierto que en la Antártica: Si se aparece un auto, moto, micro, bicicleta o triciclo de la nada y me atropella cuando cruzo con roja, no tengo cómo protegerme.
- Siempre saco número en las farmacias: Una vez me pasó, en una farmacia vacía, que una señorita me solicitó el número para atenderme. Situación casi rayando en lo que pasaba en "La familia de mi novia" cuando Ben Stiller espera en el aeropuerto.
- Trato de mantener mi derecha en las escaleras aunque vaya bajando -o subiendo- sola.
- En las micros, subo por adelante y bajo por detrás: Aunque vaya caminando y el chofer me abra la puerta trasera para subir o aunque esté sentada al lado de él y quiera bajarme en el paradero que sigue. Si la micro va asquerosamente llena, puedo hacer la excepción.
- En el metro, siempre dejo bajar antes que subir, no me siento en el suelo ni en los asientos reservados cuando no hay nada más libre.



