miércoles, junio 16, 2010

Chilen@ de corazón

Ahora voy a escribir desde la guata.
Hoy la selección chilena de fútbol logró su primer triunfo en un partido de un Mundial desde 1962. Un partido que empezó a las 7 y media de la mañana prácticamente "paralizó" el país por dos horas, porque este equipo clasificó segundo en las eliminatorias y porque hace 12 años que "la Roja" no brillaba en un Mundial. El fútbol mueve a todos y es una de las pocas cosas que nos une como país (con la Teletón).
Personalmente, no soy muy seguidora del fútbol. Pero sí puedo decir que sé mucho más del tema que una persona de mis características (mujer, 29 años, sin hermanos ni papá pelotero). Durante mucho tiempo el fútbol estuvo en mi vida y me interesaba. No tengo equipo favorito (siempre digo que me gusta "el que vaya ganando"), prefiero hacer otras cosas antes de ver un partido (aunque sea eliminatorias o final de campeonato nacional o internacional) y mi vida no es mejor o peor si gana o pierde tal equipo. Pero con un Mundial es diferente. Sobre todo con Chile participando en él.
Mis primeros recuerdos de un Mundial son de México 86: me acuerdo de Maradona (no de "la mano de Dios" ni "el gol más bonito del mundo") y que Argentina le ganó a Alemania la final. De Italia 90 tengo vivo el partido de revancha y el triunfo germano, y de Estados Unidos 94 tengo grabado el himno de la selección alemana en el partido que perdieron con Croacia en cuartos de final. Para el Mundial de Francia 98 estaba en cuarto medio y escribí mi primera nota periodística (para el electivo de, claro, Periodismo) sobre lo que le esperaba a la Selección en el campeonato y también en el anuario de ese año sobre cómo se vivió el partido Chile-Camerún en las salas de clase. El Mundial del 2002 lo leí en diarios y portales (por los horarios) y el del 2006 me pilló trabajando en Publimetro, yendo a ver cómo celebraban los extranjeros en Chile y sufriendo la eliminación de Alemania frente a Italia. Y el del 2010, bueno, ya está en curso.
Sé de fútbol: sé reconocer un off-side, lo que hace un "10", cuando un equipo es defensivo y ofensivo. Me doy cuenta por qué Alexis Sánchez es "desconcertante" o por qué Messi rinde distinto en el Barça que en la Selección. Y eso que casi ni veo partidos: lo sé porque me informo y aprendo.
Pero en mi querido gremio de periodistas, parece que "saber" de fútbol es competir por quién tiene más números en la cabeza. O por quién ha ido a más estadios, cubierto más partidos, madrugado o trasnochado por un encuentro. Me acuerdo de una mini polémica que viví hace un tiempo: al celebrar el campeonato de Toulon del año pasado, un colega (deportivo) comentó que ese campeonato valía hongo. Yo respondí que podía ser, pero que era un logro de todos modos. Esto coincidió con la primera (y única) vez que he ido al estadio a un partido oficial de la Selección, y el colega no encontró argumento mejor que "eso lo dice una persona que sólo ha ido una vez al estadio". Como si eso fuera invalidante.
Me gustan los Mundiales. Me entretengo viendo los partidos (aunque sea Eslovaquia vs. Nueva Zelandia) y hoy, fui una hincha más. Por casualidad tengo la camiseta oficial y la usé arriba del pijama durante todo el partido. Y desde ayer tenía en mente vestir de rojo y azul, fuera cual fuera el resultado. Y con la camiseta encima, obvio. Pero, claro, no fui al estadio (difícil) ni tuve que cubrir el partido. Fui "oportunista" al vestir la camiseta oficial de mi país, que había logrado un triunfo histórico. Imagino que si hubiese sido un hombre, habría sido distinto: el hombre sí "vive" el fútbol. Una mujer viste la camiseta porque "hay que hacerlo". Miopía sexista.
Estoy orgullosa de los logros de mi país, especialmente en lo deportivo, porque nos cuesta hacernos notar. Y ahora, con esta Selección, hemos visto un grupo peleador, que ataca, que va a ganar todos los partidos. Y eso me gusta de mi país. Por eso disfruto los triunfos. Y los comparto. Cuando se da la "oportunidad".
Gracias por leer.

martes, mayo 18, 2010

Potpourri

Han pasado muchas semanas desde mi último post y muchas cosas también. La actualidad me tiene ocupadísima, y también ha hecho que saque algunas conclusiones o interrogantes que quiero dejar por escrito:
  • Todos sabían que las mediguas en las regiones del Maule y Biobío se iban a anegar con la lluvia y nadie hizo nada para evitarlo.
  • Todo el rollo del sacerdote Karadima es que el cura es homosexual y no respetó el celibato. Si los acusadores eran menores de edad, ahí hay delito y debe ser sancionado. Si no, es un juicio moral. Como cualquier cura heterosexual que no respete el celibato.
  • El celibato debe ser opcional, así como los son los votos de pobreza.
  • Luis Miguel quiere ser como Michael Jackson o Elvis Presley.
  • No puedes ser ministro de Estado, jefe de Gabinete más encima, y responderle una pachotada a un diputado porque "te calentaste".
  • No puedes ser diputado de la República y lanzar ironías en plena sesión a un ministro de Estado.
  • No puedes ser diputado de la República y decirle "cola" a otro diputado de la República en la sala de sesión.
  • La vocera de Gobierno, Ena von Baer, tiene los días contados en el Gabinete. Lo firmo.
  • La ex Presidenta Michelle Bachelet reaccionó bien según el video de la Onemi cuando fue el terremoto del 27/02, pero nadie, nadie, ha reparado en lo que pasó después en Concepción: los saqueos y la tardanza en dictar Estado de Excepción. En mi opinión, podrían acusar a la ex mandataria por no cumplir con su deber constitucional de proteger a la población. Se ha demonizado al Shoa y a la Onemi, con justa razón, pero nada se ha hablado de lo que pasó después.
  • El rollo Tohá-Rossi fue lo más Pimpinela de nuestra política. Que ella baja su candidatura, luego él. Que ella la retoma, luego él. Give me a break!
  • La Concertación no es oposición. La UDI está tan acostumbrada a serlo que sigue en las mismas.

viernes, abril 09, 2010

I'm only sleeping

Yo suelo soñar mucho. O mejor dicho, me acuerdo frecuentemente de lo que sueño. Soy muy buena para dormir, no me cuesta nada conciliar el sueño y casi nunca me despierto en las noches. Toco madera.
Desde hace un par de meses he estado particularmente buena para soñar, concidiendo con el terremoto. Soñé que una amiga se arrepentía minutos antes de casarse y que era yo la que tenía que dar las explicaciones. Soñé que terremoteaba de nuevo y que renunciaba a mi trabajo porque no quería tener que trabajar (nuevamente) en mi día libre. Cosas así.
Toda esta semana ha sido igual: me despierto en la mañana (tipo 7-8) y sigo durmiendo. Y siempre, siempre, he tenido pesadillas en esa "segunda tanda". Pesadillas tales como estar sola y que se aparezca un ovni o una gran pelea con alguna de mis personas más queridas. Pesadillas que casi me hacen despertar llorando. Pero siempre es en esa segunda tanda. Tanto así que hoy decidí hacer la prueba y no dormir después de la primera despertada. Y me siento mucho más tranquila.
¿Será que mi subconsciente me está diciendo que estoy demasiado dormilona?

Bonus Track: Éste es el sueño más freak que he tenido en mucho tiempo:
Estaba con mi mamá en una cacería. Había dos toros y dos lobos. Mi mamá tenía que cazar a los lobos y yo a los toros, escopeta en mano. Si bien estaba confiada de no tener que ser la que matara a los lobos, no pude cazar mis dos toros, sino sólo uno. Mi mamá, cual amazona, cazó sus dos lobos y me ayudó con mi toro. Raro, ah?

Y para terminar, una gran canción de Los Beatles (esta semana se cumplieron 40 años de la oficialización de su disolución) y que da el título de este post: I'm only sleeping.

miércoles, marzo 31, 2010

Flor de loto


Original aquí

Idea sacada de acá

miércoles, marzo 17, 2010

A ti, anónim@

A ti, que hablas sin conocerme.
A ti, que causaste más de un problema en mi vida sin siquiera estar en ella.
A ti, que vives criticando lo que hace o no hace el resto sin mirarte por dentro primero.
A ti, que tienes un ego del porte de una catedral sólo para proteger un interior turbio y pobre.
A ti, que no dices las cosas a la cara y te escondes detrás de una foto.
A ti, que pucha que le debes tener ganas.
A ti, que creo que tu conciencia no te alcanza a decir lo mal que has actuado.
A ti, que no debes conocer el arrepentimiento.

Te dedico estas palabras de desahogo.
Porque estoy harta de saber que sigues haciendo lo mismo.
No mereces que te encare.
No mereces que te diga nada a la cara.
Porque sé que no serás capaz de mantener la mirada.
Porque la maldad nunca, nunca, le gana a la verdad.