Ya quedan pocos días de este viaje a Ecuador y estoy contenta.
Contenta porque he conocido un país distinto, con su gente, su clima y sus paisajes.
Porque he comido como seis clases de camarón.
Porque mi piel está tomando un color fascinante.
Porque me reencontré con mi amiga y confirmé que el tiempo y la distancia son nada cuando el sentimiento es de verdad.
Porque he pasado 13 días y y 12 noches con Cri y todo ha salido excelente.
Porque he echado de menos a mi mamá y mi mamá me ha echado de menos.
El lunes vuelvo a Chile.
A ver si todo sigue igual a como lo dejé.
Gracias por seguir esta
bitácora.